Punto de quiebre iterativo
En algún lugar vi una bella historia de amor inexistente...
NOTASESPAÑOL
Ricardo Lazo Vasquez
7/8/20262 min read
Aún recuerdo la primera vez que me enamore, tenía 5 años, iba en la movilidad, y la niña, en ese entonces frente a mí me pareció un ángel caído del cielo. Qué iluso fui, nunca fui correspondido. Fue hasta hace poco en realidad que deje de creer en el amor. Véase un par de años. Pero el punto de quiebre real fue en 2018. Con una chica que no vale la pena mencionar aquí, pero que encontró la manera más sádica y a la vez más inocente de asesinarme.
Recuerden que para mí morir es tener una metamorfosis. Véase, cambiar. Y nunca cambie tanto como aquella vez. Nunca fui el mismo. Mis ojos perdieron por completo su color. Y entre tanto dolor, perfeccione mis habilidades con el pincel, el código, y el violín.
De allí y nacidas de esa experiencia, nunca hubo un vórtice de sentimiento como ese. Un vórtice en el que de verdad quiera acabar con todo. Entre todo lo que mi ya molesta excelente memoria me trajo. Fueron recuerdos. Últimamente de como no hacer las cosas.
Ha terminado el semestre, tanto de profesor, como de estudiante. Un intento fallido a la beca MEXT y estar postrado en cama un par de días por la depresión de no ser lo suficientemente bueno para los estándares japoneses.
Quizá no lo suficientemente bueno para nada en realidad.
Entre todo lo que creo que viví, lo más destacable es quizá mi despegue académico. "El rey de los mediocres", "El rey demonio", "El escritor/profesor suicida/gótico/emo que enseña con el corazón". Sinceramente, no tengo ni idea.
Odio con creces a mi ya planteado algoritmo mental de tomar las cosas como hechos cuando simplemente no lo son. Ando en resumen algo desanimado, existiendo un día a la vez. Codeando con el corazón. Con el kokoro, como debe ser.
Hice en todo caso un horario que vale la pena rescatar. Uno en bloques macro de diferentes episodios orientado a pomodoros de 50/10 extra efectivos sin repetición de descanso. 3 días de entrenamiento del cual uno es en el gimnasio y dos en la piscina. Una idea de iterar diferentes tareas de código de aprendizaje cada día, un bloque de research, y un bloque de journaling. Lectura en descansos de pomodoros. Y de poco a poco ahora estoy terminando el libro que "iba" leyendo desde inicios de año.
Que triste y simple es el mundo. Aún pienso en todo lo que viví de vez en cuando, y en todo por lo que morí tantas innumerables veces buscando la dicha de ser amado. Y ahora último por ser libre.
Ando per se, cansado y aburrido. Solo esperando que se alineen los planetas, en búsqueda de un mejor mañana.