Desesperación sincronizada
No es esa época del año, pero quiero ver esa película otra vez
RL
6/30/20262 min read
Mi más reciente fracaso en llegar al país del sol naciente es fruto quizá de mi pasada mediocridad. Podría decir lo mismo de quizá un familiar con ganas de romperme las piernas, un alumno mío quizá. A final de cuentas son detalles que no considere. He de ser honesto, me duele todavía pensar que tengo enemigos, pero no se puede tapar el sol con un dedo.
Tengo en concreto una lista de posibles candidatos a hacerles la vida un infierno. Pero antes de eso quiero limitarme a guardar un poco el odio. Véase bajar la pepa. Dormí más que de costumbre, y luego de desintoxicarme de toda la bilis, la desidia de la resignación. Y finalmente pasar por el aburrimiento, llegamos a esto.
Ando con la mirada un poco más alineada al odio, a ese viejo odio prepandémico que me llevo a donde estoy ahora. Como menciono en la cabecera del post, me dan unas enormes ganas de ver La chica del dragón tatuado una vez más, de ver como todo gira en torno a un único hecho, y luego a un desilucionante desenlace.
Debería estar acostumbrado, las personas son así, tengo trackeado quien pudo ser de hecho, pero aun así me da una enorme desidia aplastar a esa persona.
Son las cosas como son, todo se sabrá en algún momento, ando algo ido mientras tanto.
Quizá sea conveniente hablar de planes para vacaciones de profesor. Empecemos con algunas que he preguntado a Gemini.
Le pregunté como era el entrenamiento en la sala blanca, véase temas de estudiante top 1% que al parecer no soy según la embajada de Japón.
Obtuve entonces una respuesta larga con los siguientes detalles:
Horario de sueño de 5 horas y media.
Actividad diseñada para fatigar a una persona altamente moralista.
Tareas orientadas a producir a un genio superespía.
Estudio intensivo nivel fuerza militar.
Entrenamiento de combate nivel shaolin o de marines.
Individualismo.
Fue entonces que pensé que debía ser el rey de los mediocres en pensar que si no entrenaba así, jamás sería digno del país del sol naciente. Y luego pensé en la fuente de ese entrenamiento, que era aburrida de por sí. Insufrible es la palabra más adecuada.
Me resigné, pero entre una cosa y la otra decidí ir a por ese objetivo por el momento. Ser el prospecto ideal una vez más.
De allí pensé de nuevo en la chica del dragón tatuado, en que ahora estoy leyendo el libro #7 de esa historia, en concreto una frase vuelve a mi mente: El pasado siempre te perseguirá. Entonces tendré que enfrentarme a él una vez más.
Me resigno una vez más, ahora ando sumamente aburrido por todo. Considerando el estado actual de las cosas solo me centro en acabar el semestre, morir, y esperar algo mejor.
Persona 3 ataca de nuevo. He renacido. Ahora no sé que más hacer.